Olvidando a Dios: de la Acción de Gracias al Viernes Negro. Por Menesez Filipov
Es bueno tener un día en el que cada uno de nosotros en forma especial pueda recordar y agradecer las las innumerables bendiciones que nuestros Dios y Creador nos prodiga durante los 365 días del año.Los estadounidenses desde 1941 por decisión del Congreso de los Estados Unidos observan como fiesta oficial el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day). Que no era mas que la reafirmación de la declaración de Abraham Lincoln como como fiesta nacional de los Estados Unidos, en 1863. También de la proclamación hecha por el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, como día nacional de Acción de Gracias, en 1789. Y de la designación del Congreso como día feriado en 1777.
En ese día todos deberían recordar la protección Divina sobre los sobrevivientes del grupo de peregrinos que en noviembre de 1621 llegaron a la "tierra de Libertad" a bordo del Mayflower. Ellos mismos en el próximo otoño, ya establecidos, con la primera cosecha recolectada, decidieron compartir sus frutos con los indios que les ayudaron. Y así proclamaron, a través del gobernador de la colonia, "un día de dar gracias al Señor para que podamos de una manera más especial regocijarnos después de haber recogido el fruto de nuestro trabajo".
Ya en 1777 el Congreso apartaba este día "para solemne acción de gracias y adoración que con un corazón y en unidad de voz, las buenas personas expresen sus sentimientos de agradecimiento, y se consagren al servicio de su divino benefactor,...y que sus humildes súplicas plazcan a Dios, por medio de los méritos de Jesucristo, quien es misericordioso para perdonar, borrando y olvidando su pecados...". O sea que apartaban ese día para dar gracias a Dios, adorarlo unánimemente, por agradecimiento, en consagración, haciéndolo a través de oraciones... continúe leyendo las notas del Editor de OJO ADVENTISTA, haciendo clic aquí.













