miércoles, 22 de julio de 2009

500 años después, el legado de Calvino sigue vigente

Juan Calvino, el gran reformista, empleó métodos dictatoriales para hacer de Ginebra una "Roma protestante", pero al mismo tiempo plantó las semillas de la democracia moderna.
Impuso una rígida moral y enfatizó la importancia de ayudar a otros, al tiempo que ayudó a desarrollar el capitalismo. Apoyó la destrucción de estatuas y otras imágenes religiosas, pero describió las artes como un regalo de Dios.

Esa es la evaluación que están haciendo teólogos e historiadores en un sinnúmero de disertaciones, estudios y biografías al cumplirse 500 años del nacimiento de Calvino, el 10 de julio de 1509. El quinto centenario está siendo recordado en todo el mundo en actos organizados por la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas, con sede en Ginebra... continúe leyendo en RELIGIONES y ECUMENISMO / OJO ADVENTISTA, haciendo clic aquí.