Sirvamos al Maestro. Por Elena G .de White.
Cada talento tiene su lugar.
Es el propósito divino que el plan de salvación no sea llevado a cabo en forma independiente de los instrumentos humanos. A fin de proclamar el evangelio a la raza humana, Dios no ha elegido a los ángeles, sino a hombres con pasiones semejantes a las nuestras. Pablo dice: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros”. Fue para que Dios reciba la honra que esta obra fue encomendada a los débiles y descarriados mortales… Es importante que todos los que han sido hechos partícipes de esta gran salvación comuniquen a los demás lo que les ha sido dado a conocer... continue leyendo en ARTICULOS de OJO ADVENTISTA, haciendo clic aqui.














