Promesas, promesas. Por Juan Gelman
Rara vez un cambio se ha parecido tanto a una continuidad.
El presidente electo Barack Obama prometió varias cosas antes de serlo. Por ejemplo, terminar la guerra con Irak, que en 2002, en la Plaza Federal de Chicago, calificó de “estúpida”, “imprudente” y “basada en la pasión, no en la razón”. Fue un eje principal de su campaña y, sin duda, le ganó millones de votos. La promesa se está diluyendo... continúe leyendo en 'ENTENDIENDO LOS TIEMPOSes tato logico", haciendo clic aquí.













