viernes, 14 de noviembre de 2008

Cuatro lecciones del alfarero. Por Keisha McKenzie

Una metáfora antigua 
aún plena de significado.

A lo largo de las Escrituras, los profetas y predicadores 
 presentan metáforas de Dios. David, Ezequiel, Juan y Pablo afirman en sus escritos que el Señor es un pastor de ovejas, y Jesús menciona que Dios siembra semillas y cuida de las viñas. Israel era una nación de pastores de ovejas y granjeros, por lo que podía entender estas imágenes que muestran a un Dios que trabaja en, por y por medio de su pueblo.

La Biblia también describe al Señor como alfarero, una metáfora que raramente estudiamos. Dice Isaías: “Ahora bien, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro y tú el alfarero. Así que obra de tus manos somos todos nosotros” (Isa. 64:8)... continúe leyendo en ARTICULOS en OJO ADVENTISTA, haciendo clic aquí.